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El Econ. Roberto Villacreses, analista e investigador asociado al Instituto Ecuatoriano de Economía Política, deja claro el origen del problema: el año 2007 asume Correa y promueve un incremento significativo del gasto, un manejo heterodoxo de las finanzas públicas -según palabras del Primer Mandatario- que ha provocado déficits presupuestales crecientes desde el 2008 a la fecha. |
Si a alguien debe agradecer el presidente de la República Rafael Correa, es a Carlos Marx Carrasco. El hombre duro del Servicio de Rentas Internas es quien le ha permitido aliviar la caja fiscal, cuyo déficit se agrava por la coyuntural caída del precio del petróleo. El valor del crudo ecuatoriano perdió alrededor de 13 dólares los primeros días de mayo.
El Gobierno no ha sido claro sobre cuánto exactamente necesita para financiar el faltante. La ex ministra María Elsa Viteri, dijo que eran unos $ 3.000 millones, antes de la caída del oro negro. Las cifras del Banco Central suponían, a diciembre del año pasado, $ 2.635 millones. Rentas aportó a la caja en el primer trimestre con $ 435 millones, producto de un crecimiento del 28,5% en las recaudaciones tributarias.
Pero eso no basta: la producción de crudo en los dos primeros meses del año bajó en 2 millones de barriles, que restaron $ 140 millones en ingresos; el índice de actividad económica coyuntural cayó 10,6% en febrero; el desempleo subió al 9,1% a marzo y hasta ahora el régimen no encuentra quién le financie el aumento del gasto.
Hay otros factores que inciden. El consumo de los hogares terminó el 2009 con un decrecimiento del 1%, lo que supone, junto con la rebaja de la inflación al 0,52% en abril (respecto al mismo mes de 2009), que el consumo de la población no será un factor determinante para el crecimiento. El presidente ha dicho que el gasto público evitó una contracción mayor durante la crisis financiera 2008-2009. Ese nivel de gasto no será igual en el 2010.
Roberto Villacreces, analista e investigador asociado al Instituto Ecuatoriano de Economía Política, deja claro el origen del problema: el año 2007 asume Correa y promueve un incremento significativo del gasto. Un manejo heterodoxo de las finanzas públicas -según palabras del Primer Mandatario- que ha provocado déficits presupuestales, $ 778 millones en 2008, 1.403 millones en el 2009 y se estima que el hueco será de 3.101 millones para el 2010.
“Es decir, las necesidades actuales de financiamiento superan los 4.000 millones de dólares, pues hay que adicionar al déficit los más de 900 millones necesarios para amortizar la deuda pública”.
Según el experto, el Gobierno, incluso, empieza a hablar de focalizar los subsidios a los combustibles, a pesar de lo sensible que resulta el tema y los costos políticos que conlleva. Este parámetro también nos permite ver la magnitud del problema, pues hasta hace algunos meses ni se especulaba con esa posibilidad. (GLC)
La opción, los organismos internacionales de crédito
¿Es posible cubrir una brecha tan grande? Ante el escenario actual definitivamente no y las autoridades están conscientes de esto, aunque no estén dispuestos a admitirlo, manifiesta Roberto Villacreces. El ex ministro Coordinador de la Política Económica, Diego Borja, antes de dejar su cargo explicó a los medios que el déficit sería cubierto con crédito externo, básicamente préstamos de la CAF, del FLAR, del BID, y de países como China e India.
“Sin embargo, los últimos acontecimientos evidencian que las líneas de crédito para el país son escasas y las pocas disponibles estarían dispuestas a desembolsar recursos siempre que existan de por medio garantías y a una tasa de interés por encima de las que cobran organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI)”, anotó.
Urge un manejo eficiente del gasto
El Ejecutivo y los encargados de la política económica todavía pueden revertir esta tendencia en el gasto público que resulta insostenible en el tiempo, de lo contrario una crisis fiscal sería inevitable, dicen analistas. Es necesario, por lo tanto, retomar el equilibrio presupuestario empleando los recursos eficientemente en las verdaderas tareas del Estado.
La recaudación debe ser eficiente
El aumento de las recaudaciones a las empresas que siempre han pagado, tampoco le hace bien al país, dice el tributarista Carlos Mackliff. Según dijo, el aumento de los tributos está provocando que los capitales se alejen, pues no solo deben pagar el Impuesto a la Renta, sino también impuestos por los activos, por las divisas, a las utilidades y además les cobran una retención.
Fuente: Diario Expreso.
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