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En este seminario se analizaron los problemas por los que atraviesan las empresas del Estado, y se plantearon soluciones para las cuatro áreas analizadas: Petróleos, energía eléctrica, telecomunicaciones y Aduanas. |
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INTRODUCCIÓN
Me complace
darles la bienvenida a este foro de discusión organizado por el Instituto
Ecuatoriano de Economía Política para analizar la situación de algunas empresas
públicas importantes administradas por el gobierno tales como la empresa
petrolera, energía eléctrica, telecomunicaciones
y aduanas. Estas empresas se encuentran en situación crítica debido a su
deficiente administración, mal manejo de los recursos que genera, intervención
de la clase política y consecuentemente corrupción generalizada. En estas
empresas, además de mejorar la eficiencia de los servicios, se necesita altas
inversiones para renovar la infraestructura y el equipamiento, aspectos que no
han sido atendidos por el gobierno. Todos estos problemas son ampliamente
conocidos por la ciudadanía y el poder político, sin embargo, no se toman las
decisiones adecuadas por parte de las entidades del gobierno y el Congreso para
solucionarlos, y se cede a las presiones de los grupos de interés que se
benefician de la situación actual.
Voy a tomar unos
pocos minutos para hacer una breve revisión de la situación de las empresas
públicas que vamos a analizar en este seminario.
El diario El Comercio,
en su edición del 15 de mayo señala que en el período 2000 al 2005, se
obtuvieron ingresos en el sector petrolero por un monto de $10.500 millones de
dólares, que se gastaron principalmente en financiar el gasto corriente del
sector público no financiero (sueldos y transferencias al sector público) y en
el pago de los subsidios estatales (gas de uso doméstico, combustible y
energía). Los subsidios han ido creciendo aceleradamente, ahora superan los
1.200 millones de dólares. En el 2005 la producción de la empresa del Estado
fue de 70.972.000 barriles mientras que las empresas privadas produjeron
123.200.000 barriles. La Empresa Estatal
Petrolera es un reflejo de ineficiencia debido al mal manejo, falta de
inversiones e intervención política, lo cual ha resultado en la reducción del
volumen de exportación. En la
administración de Durán Ballén se le quito a PETROECUADOR la potestad de
manejar los recursos que genera, los mismos que son transferidos al Ministerio
de Finanzas, quien retorna los fondos a la empresa según las necesidades, que
generalmente no es oportuno ni en la medida en que se necesita. Este no es el
procedimiento mas adecuado para manejar una empresa tan compleja como la
petrolera. Es lamentable que el Ecuador no haya sabido aprovechar a plenitud el
período de los altos precios del petróleo del mercado internacional.
En cuanto a las
empresas de energía eléctrica, la situación es tan caótica como en el sector
petrolero. Hace 10 años se promulgó la
Ley de Régimen del Sector Eléctrico, concebida supuestamente
bajo un modelo desconcentrado de libre competencia y delegado al sector
privado, lo cual no es cierto, pues todo el sector está bajo el control y
regulación del Estado a través del Consejo Nacional de Electricidad (CONELEC),
es decir el sector eléctrico es altamente intervenido y regulado.
Existe una
política tarifaria con costos por debajo de los costos de generación,
incumplimiento de pagos en el mercado eléctrico mayorista, pérdidas negras
hasta del 41%. Las cuentas por pagar y por cobrar es un verdadero enredo que
impide ver la situación del sector con claridad.
Según la Organización
Latinoamericana de Energía el Ecuador tiene un potencial de
energía hidroeléctrica, que es la fuente más barata, de 23.467 megavatios de
los cuales solos estamos explotando 1.734 megavatios. El déficit de generación
eléctrica lo cubrimos comprando energía a Perú y Colombia, que nos venden a
precios altos. Esto como consecuencia de la falta de inversión en la generación
hidroeléctrica. ¿Por qué no hay inversión en el sector eléctrico? Por que no
hay seguridad jurídica, ni respeto a los contratos y convenios, por la
inestabilidad política y excesiva intervención del gobierno. Todo esto hace que
el riesgo para el inversionista sea muy alto en el Ecuador.
El sector de las
telecomunicaciones ha sido el de más alto crecimiento y modernización en el
mundo debido a los avances tecnológicos recientes. Esto ha hecho que este
sector sea uno de los más atractivos para la inversión extranjera. En el caso
del Ecuador, ante la deficiencia de provisión de telefonía fija a cargo del Estado,
la telefonía móvil privada ha crecido en forma espectacular llenando un vacío
importante en la provisión de servicios de comunicación. Según la Superintendencia
de Telecomunicaciones a diciembre del 2005, las tres empresas que ofrecen el
servicio de telefonía móvil registraron 6.240.332 clientes.
De acuerdo con la Consultora de Telecomunicaciones
ENERTESA, el 12.6% de los ecuatorianos cuenta con este servicio, mientras que
en Chile que tiene telefonía privada y con mercados competitivos cuenta con una
densidad promedio de 23 líneas por cada 100 habitantes, es decir el doble del
Ecuador.
Hemos creído
conveniente incluir un análisis de la situación del sector aduanero por su
importancia para el comercio y la industria del país. Este sector, igual que
los anteriormente mencionados adolecen de problemas serios en lo referente a
eficiencia en la provisión de servicios que redundan en altos costos para la
actividad privada, que incluye pérdidas de mercaderías, contrabando y
corrupción elevada que no han podido resolverse.
Los
organizadores de este seminario esperan que tanto los conferencistas invitados
como los panelistas enfoquen más sus comentarios hacia la formulación de
propuestas, que presenten soluciones a los problemas de las empresas públicas,
ya que los problemas han sido ampliamente debatidos en los medios de
comunicación y otros foros de discusión.
Tenemos como
referencia la experiencia de otros países de la América Latina y de otras
regiones que han enfrentado problemas similares con las empresas públicas, y
que las décadas de los ochenta y noventa comenzaron a realizar reformas para
trasladar los servicios públicos al sector privado. Sobre el particular,
especialmente en nuestra región, hay buenas y malas experiencias ocurridas
durante el proceso privatizador. Las malas experiencias ocurridas, por ejemplo,
en Perú, Méjico y Argentina, se debieron a que los monopolios públicos se
transformaron en otros monopolios privados concedidos a amigos del régimen o
vinculados con la clase política en el poder. En tales casos, el objetivo del
gobierno era recaudar ingentes recursos por concepto de la venta de las
empresas públicas para engrosar el Presupuesto del Estado, recursos que también
se destinaron a aumentar el gasto del gobierno. Un subproducto de tal política
fue el crecimiento del aparato estatal y el aumento de la burocracia.
Pero así mismo,
algunas privatizaciones fueron
favorables cuando se realizaron en un ambiente de competencia y con reglas
claras. En tales casos los servicios mejoraron en su eficiencia y en el aumento
de las inversiones del sector privado. También vale mencionar algunas
modalidades novedosas como el modelo de capitalismo popular mediante el cual
las acciones de las empresas públicas se transfirieron a los ciudadanos y a los
trabajadores de las empresas.
¿Qué modelo le
conviene implementarse en el Ecuador? Esperamos que las discusiones de este
foro aporten propuestas para animar el debate sobre soluciones a estos
problemas.
Para terminar
quiero agradecer a los conferencistas y panelistas por su gentil participación
en nuestro evento, que estoy segura que contribuirá al éxito del evento.
También quiero agradecer al Centro Internacional Para la Empresa Privada, CIPE y los
auspiciantes por su apoyo al IEEP que han hecho posible la realización de este
seminario.
Mis
agradecimientos también a los asistentes al Seminario, a los que invito a
participar activamente con sus preguntas y comentarios para ayudar a enriquecer
las propuestas de solución.
Por parte del
Instituto Ecuatoriano de Economía Política, una institución privada,
independiente, sin fines de lucro reitero nuestro compromiso de seguir
promoviendo foros de discusión sobre los principales problemas que afectan a la
sociedad ecuatoriana en busca de soluciones factibles de implementar.
Econ. Dora de
Ampuero, Quito, Mayo 17
del 2006
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